Cuentos cortos para tardes de lluvia cover Elemi Fuentes C. Uribe

El rey y el halcón

Había una vez un famoso rey en Arabia. El rey era bondadoso y comprensivo. Todos los días recibía a sus súbditos, mayormente campesinos, para escuchar sus problemas, que normalmente eran disputas entre vecinos, y así encontrar soluciones que fueran agradables para ambas partes. Como el rey era tan querido, recibía muchos regalos de sus vasallos, tanto de los pobres campesinos, como de los más adinerados.

Un día el rey recibió como obsequio dos halcones grises, oriundos de Australia, y hasta entonces desconocidos en aquellas tierras de Arabia. El rey estaba encantado con el regalo, y pronto mandó a llamar al maestro de cetrería para que los entrenase.

Pasados unos meses, el maestro informó al soberano que uno de los halcones estaba perfectamente entrenado y listo para salir de caza con él, o para hacer espectáculos frente a los otros soberanos de la comarca. La otra ave, sin embargo, le preocupaba. Desde el día que llegó al cuidado del maestro, ésta se había quedado inmóvil en la rama donde la posaron, ajena a todo lo que pasaba a su alrededor.

El rey, preocupado, mandó llamar a todos sus sanadores y curanderos y expertos médicos. Todos trataron sin éxito hacer volar al halcón. Unos rezaban, otros usaban pociones mágicas, pero las semanas iban pasando y nadie conseguía hacer volar al halcón.

Finalmente, el rey, muy apenado por la bestia, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa de cien monedas de oro a quien consiguiera hacerlo volar.

A la mañana siguiente, el monarca vio al halcón volando ágilmente por los jardines de palacio. Muy contento, el rey le pidió a su corte que le trajeran al autor del milagro para pagarle su recompensa. Sus ayudantes le llevaron a un humilde campesino, pobre y andrajoso.

–           ¿Tú hiciste volar a mi halcón? – le preguntó el rey. ¿Cómo lo conseguiste? ¿Acaso eres un mago?

–           Fue fácil, mi Señor – le respondió el campesino. Lo único que hice fue cortar la rama y el halcón, al darse cuenta de que tenía alas, se echó a volar.

 

Fecha de publicación: 2015

Si quieres escucharla en audio narrada por Alfonso Sales,puedes encontrarla aquí:

Cuentos cortos para tardes de lluvia cover Elemi Fuentes C. Uribe

 

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