Month: February 2019

El tonto del pueblo

En Vera, un pueblecito del sur situado en la provincia de Almería, vivía un hombre de mediana edad, con poco seso, pero cariñoso y de buen corazón. Su nombre era Jaime, pero todos cariñosamente lo llamaban ‘el tío Jaime’ puesto que por las tardes se lo veía jugar al fútbol en el parque o en la plaza con los niños del pueblo. Se ganaba la vida haciendo recados y ayudando a las señoras a cargar con las compras del supermercado.

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El leñador

Joshua era un trotamundos de la vida y le gustaba ir de un lugar a otro, pasando periodos de tiempo en cada lugar que visitaba, para así aprender las costumbres y tradiciones de cada pueblo. Llegó un día Joshua a un pueblo recóndito de montaña en Canadá. Allí encontró a un campo de leñadores, y se acercó a ellos con el propósito de obtener un trabajo. Habló con el responsable y éste, al ver el aspecto y fortaleza de Joshua, lo aceptó sin pensárselo y le dijo que podía empezar al día siguiente.

Persiguiendo conejos

Tetsuya era un joven japonés estudiante de artes marciales. Era aplicado,  siempre dispuesto a aprender. Un día, después de muchas cavilaciones, el estudiante se acercó a su maestro y le dijo:

El peor día de mi vida

“Hoy ha sido el peor día de mi vida,
 Y no intentes convencerme de que

 Siempre hay algo bueno en cada día;

 Cuando miras de cerca
 El mundo es un lugar muy perverso;
 Aunque a veces,

Qanon: the Qult and the legend – Part 6

A lot has been said about ‘the 4am talking points’, and how Qanon super-secret-Intel were able to find the information before it became news. On the one hand, we have the explanation given by UnirockTV’s pastebin. The pastebin was a copy of an email UnirockTV says he received from one of the alleged ‘Qanon bakers’. In said email, the baker explains how easy it was for skilled computer people to simply hack into the ‘cloud news’ where most of the pre-packaged news were going to be served as talking points the following morning to the general public.

Marruecos: un viaje a las profundidades del alma (8/14)

Hischam era un chico guapo y simpático, llevaba un shash blanco en la cabeza al más puro estilo bereber; y aunque acostumbrado a las noches del desierto, su vida ya no era tan nómada como otros de sus coetáneos. Sus inmensos ojos azabaches eran capaces de cautivar el alma de cualquier demonio y mostrar la luz que de ella se desprendía. Por supuesto que nos invitó a té, y entre charlas y risas, condones, medicamentos y dírhams, salimos de la tienda no sólo con abalorios de plata sino con el que sería nuestro amigo y guía durante el resto de nuestra aventura.

Marruecos: un viaje a las profundidades del alma (7/14)

Llegamos a Ouarzazate, la puerta del desierto, pasadas las cinco de la tarde. El astro sol brillaba majestuoso sobre la ciudad, reflejando todos los ocres y amarillos, resaltando estos colores como si fueran los únicos en el espectro visible de un prisma.
Como cualquier viajero, llegamos cansadas y con ganas de orinar. Cumplimos con estas banalidades en unas letrinas a la antigua usanza: con agujero en el suelo a un pozo ciego sin papel higiénico