El pescador y el economista

Un economista inglés estaba una tarde paseando por el embarcadero de un pequeño pueblo costero de España. Vio un diminuto bote con un solo pescador. Dentro del bote había varios atunes de gran tamaño, y otros muchos peces más pequeños que el economista no supo cómo se llamaban. El economista elogió al pescador, y le preguntó cuánto tiempo le había llevado pescarlos. El pescador le dijo que no demasiado; tres o cuatro horas tal vez.

-¿Entonces, por qué no te quedas más tiempo en el agua y sacas más pescados? – le preguntó el economista.

El pescador le respondió que con lo que pescaba tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.

–  ¿Y qué haces con el resto de tu tiempo? – volvió a preguntar el economista.

-Pues duermo hasta tarde –dijo el pescador-. Después salgo a pescar unas horas. Cuando regreso a casa, paso la tarde jugando con mis hijos. Luego me echo una siesta con mi señora. Y por la noche voy al pueblo donde tomo cerveza y toco la guitarra con mis amigos.

Entonces el economista le explicó al pescador que él tenía una carrera de economía y finanzas, y también un MBA, es decir, un master en administración de negocios. Le dijo que él tenía la solución a todos los problemas del pescador.

-Lo que deberías hacer, -dijo el economista- es pasar más tiempo pescando. Con los ingresos de la pesca podrás comprar un bote más grande en el que podrás atrapar más pescado. Después, con lo que saques de los ingresos del bote más grande podrás comprar varios botes; hasta que finalmente tengas una flota de barcos pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario, – prosiguió el economista – deberías venderlo directamente a un procesador de alimentos. Y con el beneficio extra, al final comprar tu propia procesadora; y así podrás controlar la producción, el procesamiento y la distribución de tu producto. De esa forma ganarás lo suficiente como para salir de este pueblucho e irte a la capital, o a Barcelona. O quizás incluso fuera del país, desde donde manejarías tu empresa en expansión.

-Suena estupendo. Pero, ¿Cuánto tiempo me llevaría todo eso? – preguntó el pescador.

-Entre quince y veinte años. – Respondió el economista.

-Y después de eso, ¿Qué haría?

-Amigo, esta es la mejor parte –dijo riendo el economista. – Llegado el momento, deberás anunciar un IPO, es decir, una oferta inicial de acciones, y vender las acciones de tu empresa al público. De la mañana a la noche te harás millonario.

-Millonario… ¿y después qué? – volvió a preguntar el pescador.

-Después podrás retirarte. Te mudas a un pueblecito de la costa en donde podrás dormir hasta tarde; pescar un poco; jugar con tus hijos; echar una siesta con tu mujer; e ir todas las noches al pueblo a tomar cerveza y tocar la guitarra con tus amigos.

Fecha de publicación: 2015

Si quieres escucharla en audio narrada por Alfonso Sales, puedes encontrarla aquí:



Categories: Historias Cortas, Personal Section, Short Stories

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2 replies

  1. Me he reído con el cuento jajaja. Hey, este blog es bien particular, ¿no?

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