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Jack of all trades, master of none.
Avid traveler, funny and sarcastic.
Researcher and scientist at heart. I change my mind often in light of new evidence.

  • El destino

    el destino - cuentos cortos para tardes de lluvia - c.uribe

    Corría el año quinientos ochenta y siete antes de Cristo. En Japón, había un gran conflicto entre dos clanes: el clan pro-shinto Mononobe y el clan pro-Budista Soga.

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  • Tears for a lost soul

    Isaack Kappy committed suicide age 42

    I spent all day yesterday trying to write a kinky story while the death of Isaac Kappy weighted heavily on my mind. It was a mess; both on the writing end and on the impact it had on my own persona. 

    I neither liked nor disliked Kappy. We met some weeks previous to his sudden fame via periscopes and endless rants on live-streams. We exchanged a lot of emails back then, and even got to Skype once or twice. 

  • El sapo y la rosa

    la rosa y el sapo - cuentos cortos para tardes de lluvia - c.uribe

    Había una vez un hermoso jardín lleno de rosas, y amapolas, geranios, naranjos, olivos, y un sinfín de flores y árboles de colores que lo hacían uno de los más bellos del mundo. Existía en este jardín una preciosa rosa roja, la más bella de entre todas las rosas de aquel hermoso lugar. Ella se sentía especial al saber que era la más bonita de entre todas ellas, más hermosa que cualquiera de sus hermanas. Sin embargo, era consciente de la que la gente solo la veía de lejos. Nunca se acercaban a hablarle o a tocarla, o admirar todos sus tonos carmines y rosados.

  • Why do you wear a bra?

    sujetador-balconet-escotado-flores-azul-aro-rosalina-prima-donna-copa-c-d-1 - Elemi fuentes- why do you wear a bra

    Not that long ago there was the ‘free the nipple’ movement that I could never get behind, even though I fully support the not wearing garments that oppress your chest. Free the nipple was a campaign to protest against the legal and social taboos regarding female breasts. Of course, it was nothing more than silly stunts, graffitis, and women degrading themselves for a cheap shot at fame, all in the name of promoting a film.

  • Los amigos

    los amigos - cuentos cortos para tardes de lluvia - c. uribe

    “Si tuviera millones de amigos, le pediría a cada uno una moneda y sería millonario.“

  • Turning your back on Assange

    It is clear to me that Julian Assange was very involved in Trump winning the 2016 election. What’s more, I am fully convinced that Wikileaks was also involved with early Qanon movement, just like many other big players like Steve Bannon or Jack Posobiec were.  

  • Quien ríe el último

    quien rie el ultimo - cuentos cortos para tardes de lluvia - c.uribe

    Rubén era un soldado español que llevaba meses destinado en Irak. Allí realizaba labores humanitarias protegiendo a diario a la población civil de los rebeldes contra los que luchaban otros gobiernos. Era un trabajo duro, pero gratificante. Cada dos semanas recibía noticias de su novia Sara, que vivía en Madrid. Allí le esperaba ella, alta, delgada, preciosa; y a su regreso los dos tenían planeado casarse y envejecer juntos, pasar unidos el resto de sus días. Aquellas cartas que el soldado recibía le daban fuerzas para seguir adelante, luchando, en los días en los que le faltaba el ánimo, y el dolor ajeno lo envolvía como un manto de espinas y lo hacía suyo. v

  • Una historia de ranas

    una historia de ranas - cuentos cortos para tardes de lluvia - c.uribe

    Había una vez un grupo de ranas que saltaban alegremente por el bosque en una soleada y hermosa mañana de primavera. Allí iba felizmente el grupo, brincando y croando alegremente, y de vez cuando, dándose un chapuzón en algún estanque, y botando de un lado a otro entre las hojas de lirios.

  • Tradiciones

    tradiciones - cuentos cortos para tardes de lluvia - c. uribe

    Era el uno de Noviembre, el Día de todos los Santos. Como la costumbre dicta, miles de personas en todos los pueblos de España se acercan al cementerio a llevar flores a sus parientes y amigos difuntos. En Águilas, como en cualquier otro pueblo, la costumbre se respetaba; y aquel día había cientos de personas en procesión portando flores y coronas al camposanto. Allí había también una familia asiática. Era el uno de Noviembre, el Día de todos los Santos. Como la costumbre dicta, miles de personas en todos los pueblos de España se acercan al cementerio a llevar flores a sus parientes y amigos difuntos. En Águilas, como en cualquier otro pueblo, la costumbre se respetaba; y aquel día había cientos de personas en procesión portando flores y coronas al camposanto. Allí había también una familia asiática. Era el uno de Noviembre, el Día de todos los Santos. Como la costumbre dicta, miles de personas en todos los pueblos de España se acercan al cementerio a llevar flores a sus parientes y amigos difuntos. En Águilas, como en cualquier otro pueblo, la costumbre se respetaba; y aquel día había cientos de personas en procesión portando flores y coronas al camposanto. Allí había también una familia asiática.

  • El bromista de Einstein

    Albert_Einstein_Head- cuentos cortos para tardes de lluvia - c.uribe

    Antes de ser el físico y matemático más valorado de todos los tiempos, su genio comparado con el de Isaac Newton; Einstein fue un estudiante infravalorado por sus profesores. Nunca se ataba los cordones, ni se molestaba en qué ropa ponerse, simplemente cogía algo al azar del armario. Y era por esto y otras de sus excentricidades, que sus maestros creían que él nunca llegaría a nada en la vida.

  • Arreglando el mundo

    arreglando el mundo - cuentos cortos para tardes de lluvia - c. uribe

    Había una vez un ingeniero químico que estaba trabajando en el laboratorio que tenía instalado en su casa; cuando de pronto, entró su hijo pequeño de cinco años dispuesto a ayudarle o a jugar con él. El químico, que en aquel entonces estaba muy ocupado y no quería ser interrumpido, pensó en darle un entretenimiento al niño para que no le molestase. Observando a su alrededor, vio un montón de revistas de investigación sobre la mesa, y mirando dentro de éstas, encontró un mapa del mundo. Sacó de la revista el mapa del mundo y lo cortó con unas tijeras en muchos pedacitos pequeños; y después, se lo dio a su hijo junto con cinta adhesiva para que lo recompusiera.

  • Qanon: the Qult and the legend – Part 7.1

    Qanon: the qult and the legend - elemi fuentes - nobody is making money off qanon

    Qanon and their band of grifters often tell people that ‘nobody is making money off Qanon’, and that ‘patriots don’t do it for the money’. In fact, is one of their main mottos; but as it turns out, they are all doing it for the money and profiting off other people’s research and hard work. This can be said for my friends at SaneStreams, and I can vouch personally of my own research having been used by somebody else without due credit or permission at all.

  • #Blackout21: This Site is currently unavailable.

    save the internet - blackout21- anonymous

    We are participating in #Blackout21, because the new Copyright Directive threatens the internet as we know and love it.
    Educate yourself about the possible harm caused by this regulation at stopacta2.org and look up protests in your area!

  • Globos de colores

    globos de colores - cuentos cortos para tardes de lluvia - c. uribe

    Un niño negro contemplaba extasiado a un vendedor de globos en la feria del pueblo. Era un pueblo pequeñito, y el vendedor había llegado tan solo unos días atrás, por lo que no era una persona conocida. Sin embargo, en pocos días, la gente se dio cuenta de que era un vendedor excelente, pues usaba una técnica especial que lograba captar la atención de niños y adultos.

  • El pescador y el economista

    el pescador y el economista - cuentos cortos para tardes de lluvia - c. uribe

    Un economista inglés estaba una tarde paseando por el embarcadero de un pequeño pueblo costero de España. Vio un diminuto bote con un solo pescador. Dentro del bote había varios atunes de gran tamaño, y otros muchos peces más pequeños que el economista no supo cómo se llamaban. El economista elogió al pescador, y le preguntó cuánto tiempo le había llevado pescarlos. El pescador le dijo que no demasiado; tres o cuatro horas tal vez.