cuentos con moraleja

La mancha de tinta

Federico era profesor de filosofía. Siempre un hombre apasionado, se entregaba a sus lecciones con la misma vivacidad con lo que se entregaba cuando completó su licenciatura, hacía ya más de veinte años. Le gustaba hacer a sus alumnos reflexionar,… Read More ›

Monedas de oro

Esta historia sucedió hace ya muchos siglos, en un recóndito lugar del imperio chino. Pero ha querido la suerte que haya llegado hasta nosotros gracias a la tradición oral de estos buenos campesinos, que son muy trabajadores y muy dados… Read More ›

Una ocasión especial

Fernando, Marta y yo, nos conocimos en el primer año de EGB. Éramos como los tres mosqueteros, siempre inseparables, riendo y gastando bromas a profesores y compañeros de clase. Crecimos juntos, y ellos siempre fueron mis mejores amigos y confidentes…. Read More ›

Al rico helado

En los días en los que aun existían las pesetas, y los helados costaban mucho menos que ahora, un niño de diez años entró en una heladería y se sentó en una silla. La camarera se acercó a él y… Read More ›

El martillo

Antonio fue al Ikea y compró varias lámparas y un cuadro para su apartamento. También compró clavos. Al llegar a casa, se dio cuenta de que no tenían un martillo para colgar el cuadro; así que decidió que le pediría… Read More ›

Estrellas de mar

Era una hermosa y soleada mañana de Abril, y yo iba caminando tranquilamente por las arenas finas de las playa de Bolnuevo. Entonces, vi a un hombre anciano, con el pelo canoso, y la espalda curvada. Y vi cómo se… Read More ›

El valor del tiempo

El señor García era uno de los directores ejecutivos de una de las mayores empresas petroleras de España. El hombre trabajaba muy duro. Se levantaba temprano cada mañana, y a las siete y media ya estaba en la oficina, dando… Read More ›

El muñeco de nieve

Era un día gris. El invierno había llegado vaciando sus sacos de nieve sobre las copas de los árboles que se habían quedado sin hojas. También nevó sobre los ríos, y sobre los lagos que se congelaron; y sobre las… Read More ›

El banquero

Cuentan que, en una fría mañana de Abril, un rico banquero viajaba tranquilo en su gran limusina cuando vio a dos hombres en la orilla de la carretera comiendo hierba. Intrigado, el banquero ordenó a su chófer detenerse y se… Read More ›

Vivir aprendiendo

“Durante el primer año de mi vida, aprendí que los mejores juguetes eran los que podía oler y saborear. Cuando tenía dos años, aprendí que caerse duele, pero todo el dolor podía curarse con un beso de mamá. A los… Read More ›

Manzanas

Patricia era una niñita de siete años, con gafas, y trenzas. Tenía pocos amigos en el colegio, puesto que todos sus compañeros pensaban que ella era tacaña, avariciosa, y poco dada a prestar sus juguetes o sus colores cuando alguien… Read More ›

El Examen

Era Mayo, y el calor en la capital de Murcia derretía los neumáticos de las ruedas de los coches sobre el asfalto. Por aquel entonces, yo estudia biología marina en la universidad, y aquel día teníamos el examen final. Al igual que mis compañeros, había estudiado mucho y pasado cientos horas en la biblioteca municipal; y sobre todo noches sin dormir a base de cafeína y Red Bull.

El coche y la silla

A Ramón le gustaba mucho el dinero y estar a la moda. Tenía todos los modelos de iPhone, así como tabletas electrónicas, relojes digitales, ropas de marca, y en fin, todo lo que se le antojara. Tan solo tenía que ir a la tienda, elegir algo, y pasar por la ranura la tarjeta de crédito que le había dado su padre. Como era de esperar, Ramón provenía de una familia adinerada en la que nunca tuvieron problema para satisfacer todos sus caprichos. A los dieciocho años, sus padres lo mandaron a estudiar economía y finanzas a una prestigiosa universidad de Nueva York. A los treinta, Ramón era un exitoso corredor de bolsa.

Cuestión de sangre

Muchos años atrás, yo trabajaba en el hospital de la Fe de Valencia como doctor adjunto, terminando mi tesis y mis dos último años de prácticas. Después, sería un doctor licenciado y podría trabajar en cualquier lugar del mundo. Aunque la verdad, lo que yo quería era irme de voluntario con Médicos sin Fronteras, pues para mí era más gratificante poder ayudar a aquellos que no tenían acceso a la sanidad, pública o privada.